El punto

Detrás de la mirada de fuego, esa perpleja que no dejaba ni un segundo de posarse sobre el cristal, había un agujero de gusano, un portal interdimensional que recorría ida y vuelta todo el universo en solo un pestañeo. Detrás de ese punto firme y preciso yo me veía representado.

Es extraño que lo diga ahora porque no tiene el menor sentido. Recuerdo cuándo pasaba horas pensando en adentrarme en ese cosmos y extenderme como en ningún otro sitio podría. Largamente contemplé en mi mente esa sensación única y conocida. No había estado allí, ciertamente no, pero de algún modo conocía la sensación, el clima, los olores, el espacio, sabía como moverme y donde encontrarme. Es un inútil sinsentido porque es imposible y aunque conscientemente puedo reconocerlo mi mente sigue creyéndolo como algo real como un lugar físico como una plaza o un museo. Algo es porque es no porque yo sienta o crea que es. Ese lugar no es aunque creo que es. Sé que no es, no existe, lo estoy creando en este instante como un mecanismo de escape. Es gracioso los lugares a donde uno puede escaparse cuándo siente la necesidad, eso dice mucho de lo que nos sucede. Un imaginario cosmos detrás de un ojo inerte que contempla un cristal barato no suena o no sonaría, en principio, como un lugar placentero. Tal vez una persona normal escaparía a una playa, arenas blancas bañadas por ocasionales olas de mar cristalino, seguramente en el caribe o cualquier lugar en esas latitudes, da igual. El punto es que eso está en el imaginario del hombre normal, un sitio ampliamente considerado como un “paraíso”, un lugar para descansar y relajarse, desprenderse de las ocupaciones, de la vida moderna, de los monstruos, de los deseos oscuros, un lugar distinto al sonido rítmico de lo rutinario, lo industrial, lo procesado. No es lo que se me ocurrió o lo que pensé cuándo vi el ojo que fijamente analizaba el cristal. Lo que imaginé era mucho más, demasiado para cualquiera, un escape para mi.

Otra vez desvarío, otra vez me encuentro en el dilema de las palabras y lo extenuante del tiempo. Necesito pensar y elaborar y el tiempo insiste en avanzar y el dios negro en hacerme consciente de él, ¿con que sentido? El tiempo avanza y no lo puedo recuperar, lo sé, no es necesario que tenga que ser consciente de ello a cada uno de sus pasos, elaborar lleva tiempo y un cosmos ciertamente que lleva tiempo y no tengo. Me doy cuenta que no tengo tiempo, ni un instante. Avanza y estoy pero no es mío. Es inútil.

Yo vi que el ojo miraba un punto en un cristal rajado, que goteaba, un cristal sucio pero que no importaba, adentro el cosmos y las posibilidades infinitas y eso sí que importa. Lo inmenso puede ser agobiante para cualquiera, pero no para mí. He llegado a la conclusión de que en lo inmenso soy quién realmente debería haber sido sino fuera por esas elecciones. No me quitaron quién soy pero lo mantienen encerrado y sólo en noches como esta puedo salir y ser libre, volar y ser libre.

Mañana dirán que no pude o que no quise y que huí. Que manga de imbéciles. No saben de lo que soy capaz, solo yo sé que puedo hacer un mundo e iluminarlo. Podría describir cada grano de arena de cada montaña de cada planeta y astro de cada galaxia de mi cosmos con sólo contemplarlo en el reflejo de un vaso rajado. Un vaso rajado, que estupidez. El licor asoma muy lentamente por la grieta visible. Creo que fui yo quién le dijo que no lo tocara, no sé porqué lo hizo, cuándo estoy trabajando no deberían molestarme y ella lo sabía. Ahora la grieta no estaría, el licor no se derramaría y ella aún pestañaría. Debería subir e intentar repararla, lo resolveré cuándo llegue al suelo. Cuándo llegue al…

Abominación

“You love the game…”

“Nasty scars…”

“Pretty lies…”

“It’s gonna be forever…”

“Cause you know I love the players and you love the game…”

Dentro del barro un monstruo adormecido lucha por salir. Entre toda la mugre es difícil distinguir una cosa de la otra; desde la orilla todo es lo mismo, podría ser útil o inservible, da igual. Los brazos, esas cosas estériles apenas aferradas a lo que podría llamarse torso, se mueven torpemente removiendo escombros, basura y restos de un lado al otro. Por supuesto la tarea es inútil. Mientras un brazo empuja tinta y tiras para un lado, crujidos y sonidos que nunca serán caen desde el otro lado. Litros y litros de pintura chorrean por las paredes arrastrando restos humanos, teléfonos celulares, muebles y sueños demacrados. En un mundo detestable el monstruo es un habitante más. Pero si esto no fuera detestable y fuera simplemente el mundo que conocemos entonces el monstruo no sería una abominación que intenta abrirse paso, sería tal vez a quién reconoceríamos como una persona a ser salvada. No puedo distinguirlo en este momento, no sé que es este mundo ni que soy yo. Es posible que si esto me resulta nauseabundo entonces yo lo sea menos, pero también es posible que me vea reflejado. Esto podría ser yo o parte de mi o incluso un anhelo o una emoción que no puedo o no quiero reconocer. A veces lo aterrador es monstruoso y si mis miedos tuvieran una forma física seguramente enfrentarme cara a cara con esa realidad sería nauseabundo o incluso intolerable. ¿Y si eso que intenta salir es lo que temo? No sé si enfrentarlo, eliminarlo o entenderlo. Y es esto último lo que más temor me da y a la vez mayores certezas.

Comienzo a ver la abominación asomar, la reconozco como parte de mi y le temo. Pero ya la he visto. Ella sabe que yo sé. A partir de ahora ya nada será lo mismo. Ya nada debería ser lo mismo.

2017 Indie Game Maker Contest

A partir de ayer 4 de Octubre y hasta el 4 de Noviembre está vigente el concurso para desarrollo de juegos indie promovido por RPG Maker Web y que éste año se centra exclusivamente en sus productos. Es decir, durante este lapso de un mes hay que hacer un juego en RPG Maker de al menos una hora de duración que es todo el tiempo que evaluarán los jueces.

La página principal del concurso puede accederse desde aquí y la inscripción se realiza por aquí.

RPG Maker es una herramienta que a mi me resulta muy interesante y en su última versión, RPG Maker MV, más aún ya que todo el scripting se realiza en javascript y puede exportarse para múltiples plataformas (anteriormente era sólo para PC y utilizaba Ruby).

RPG Maker es una de esas herramientas que por determinados desarrolladores es considerada un “juguete”, al igual que Game Maker Studio por ejemplo. Sin embargo, si uno revisa la cantidad de juegos en Steam que utilizan ambas herramientas veremos que hay desarrolladores independientes que han aprovechado con creces estos “juguetes”.

Tengo en mente hace tiempo una historia que perfectamente se encuadra en el género RPG/Aventura y estoy muy tentado a intentar armar algo. Esto me da dos ideas:

  1. Realizar el juego propiamente dicho, por supuesto, y registrar mi viaje (breve) para ver si podemos presentarnos (si, a veces hablo de mi mismo en la primera persona del plural… raro, no?)
  2. Abrir una nueva sección en el sitio donde registrar mis ideas para juegos. Es evidente yo no tengo el tiempo de implementarlas y no tiene sentido que junten polvo en donde sea que estén. Tal vez sea la historia de Metali Fusura la primera a registrar en esa sección.

En fin, próximamente habrá novedades, o no, sobre estos particulares.